domingo, noviembre 27, 2005

Hace frío...y los castillos andan...

Hace frío...nadie avisó con tiempo de esta ola de frío ártico, desde luego. Y llueve que no veas. En fin, las molestias ocasionadas no suelen ir más allá de los cambios de planes y alguna tontería más. Cambios que son lo de menos, en una persona hogareña como yo. Pasemos a revisar el orden del día. El jueves llegué a casa, encontrándome con la sorpresa de que los chicos de Wanadoo se habían tomado la decencia de asomar sus hocicos por allí. Ya era hora, después de mes y medio esperando. Así que ya vuelvo a tener conexión a internet en el cálido y dulce hogar, en este caso via conexión ethernet y router especialmente preparado para la ocasión. Además me encontré con la sopresita de que habían llegado los 5 CDs de Ubuntu Linux que había pedido (que no era tal, pues ya mi madre me había avisado de que a principios de semana le había llegado un misterioso sobre). Ayer sábado Álvaro se llevó uno, e imagino que hoy lleve varios a Santiago para regalarlos. La cosa prometía, estaba deseoso de echarle el guante a Howl's Moving Castle, la última producción del estudio Ghibli con Hayao Miyazaki a la cabeza. El viernes noche por fin me hice con ella, pero preferí verla el sábado. La espera valió la pena: nos encontramos ante la enésima joya de Miyazaki, un nuevo clásico de la animación que prescinde de los fastos gráficos de Sen to Chihiro, pero que a cambio resulta mucho más íntima y personal que ésta. Nos cuenta la historia de Sophie, una joven modista que se convierte en una anciana a causa de la maldición de una bruja. Sophie conocerá a Hauru, un mago del que se enamorará, pero que también carga con la maldición de estar encadenado a un demonio, y con el que vivirá innumerables aventuras en su castillo andante. Una película deliciosa, que redondea la extensa producción de Miyazaki. Aquí se estrenará bien entrado el 2006, pero yo no pude resistir la tentación de verla. No obstante, imagino que vaya a verla al cine con los amigos llegado el momento. Ayer tarde también compré un segundo controller S de Xbox, por temor a que si se me rompiese el que tengo, no pueda encontrarlo debido a que la Xbox 360 ocupará todo el mercado a partir de la semana que viene. Me salió por 39 €, un señor robo, pero vale la pena para partidas a dobles, que juegos para eso tengo un rato. Impagable el poder jugar al D&D: Shadow Over Mystara en la TV con todo tipo de filtros como hicimos ayer. Hay que repetirlo, sin duda. Y lo mismo se puede decir de los juegos de lucha. Cambiando de tercio, leo por EOL que las discográficas quieren aprovecharse de la directiva sobre la retención de datos para saber qué hace el usuario con su conexión a internet. Muy bonito, sí señor. Ya les da igual saltarse a la torera la ley vigente con tal de pillar a la adolescente que se ha bajado lo último de su artista favorito. ¿No se suponía que las comunicaciones eran inviolables y secretas?. Para estos señores no, por supuesto. Y luego nos cuelan troyanos como el que Sony BMG introducía en sus CDs de música (llamemos a las cosas por su nombre, señores). Por si no fuera suficiente, veo los primeros juegos de Xbox 360 al precio de 69,90 €. Sí señores, 69,90 € por un juego que actualmente poco o nada revoluciona (salvo quiźás Kameo y PGR3), y con la posibilidad sea una bazofia. Qué espectáculo, sí señor. No sé si veremos gráficos y juegos de primera, pero lo que sí sé es que los precios de la época de Megadrive y Super Nintendo están de nuevo entre nosotros. Pues les pueden dar muy mucho a las consolas de nueva generación, a Sony y al resto de discográficas, pues por ahora ni harto de vino me compraré un producto suyo. No hasta que se tengan en cuenta los derechos de los usuarios. Por lo demás, es una semana tranquila, sólo el susodicho frío ha venido para recordarnos que diciembre está a la vuelta de la esquina y con él, mi primer examen importante del año, que empezaré a preparar hoy. Y qué digo, voy a hacerlo ya.

lunes, noviembre 21, 2005

Vuelta a los orígenes...

Pasados algunos ecos estudiantiles, el esta semana volví a casa para celebrar el cumpleaños en la noche del jueves. Pero no pudo ser, al final hubo que cancelar planes por causas de fuerza mayor. Mala manera de empezar, pensé. Pero aún degeneró más la cosa al darme cuenta que Telefónica me había cortado la conexión a internet, y los majos de Wanadoo no asomaron aún sus cabezas por mi casa. En vista de que el suministro de películas estaba off (aunque tengo Howl´s Moving Castle en lista de espera) decidí pasar un fin de semana entretenido terminando algunos juegos que tenía pendientes, retomando otros y comenzando alguna partida nueva. En la lista de los primeros se incluyen Doom 3: Resurrection of Evil y Brothers in Arms: Earned in Blood. Los dos me han parecido muy aceptables, especialmente el segundo, pero parcos en novedades, tal vez demasiado. En concreto, la expansión de Doom 3 es un más de lo mismo bestial, y el BiA transcurre bajo los ojos de Harstock. Tal y como lo ponen, en la tercera entrega será Corrion el protagonista. Pero se trataba de un fin de semana raro. No había ganas de encodear y ripear DVDs, no había películas para ver. Así que el viernes hice una pertinente y concienzuda clasificación de todos mis CDs y DVDs según contenidos, y calculé que debe haber depositados unos 500 gb entre todas las bobinas. Aparte, desempolvando clásicos de Psx, me dio por ponerme a jugar al Star Ocean:The second story, un J-RPG de Tri-Ace. Pese a que en su época recibió numerosas críticas debido a su gran parecido gráfico con FFVII (sobre todo en lo que respecta a escenarios, ya que este Star ocean está plagado de escenarios 2D hasta para las cosas más absurdas, llegando a ser cansino, incluso) y a que está plagado de tópicos, me está gustando bastante dada su aparente sencillez (llevo apenas unas 5 horas de juego) y al hecho de que es uno de los pocos J-RPGs en el que se puede manejar a una chica como protagonista de la aventura. Y qué demonios, no siempre se va a estar jugando a esos largos y complejos RPGs que tanto me fascinan últimamente, de vez en cuando viene bien algo más light e igual de ameno. Y ahora que lo pienso, ya hace más de un año que no me paso un J-RPG (en concreto, el último fue el maravilloso Xenogears, allá por septiembre del 2004), algo inconcebible en mí. De modo que esto supone mi vuelta al redil, que se verá refrendado cuando en navidad termine (eso espero) el Valkyrie Profile en difícil. Caso aparte es el Fable: The Lost Chapters, probablemente junto a KotOR el RPG que más me ha gustado en todo lo que va de año. Innovador y sorprendente como pocos, con una ambientación y una BSO maravillosa, y unos gráficos como pocas veces se han visto en el género. Ya daré buena cuenta del jueguecito en cuánto lo termine (que al vicio que llevo, no será dentro de mucho, un mes a lo sumo), porque realmente me está pareciendo apasionante y sublime en casi todo. Y para que luego no digan que me descuelgo de la actualidad de la sociedad, os pongo un enlace de un manifiesto redactado por la SAPC (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico) en el cuál cargan contra todas esas huestes de programas de pseudociencia e incultura, liderados por el nuevo espacio de Iker Jiménez en el Canal Cuatro (y algunos, inocentes de nosotros, que pensábamos que este canal iba a a ser una panacea para la TV...). Si estáis de acuerdo, firmadlo. A mí me parece bastante importante de cara al progreso social el librarnos de esta escoria. Link aquí. Y poco más que contar. Tengo un constipado de tres pares de narices, mi gargante está más seca que un dátil en Mauritania. Me voy a tomar algo.

jueves, noviembre 17, 2005

Cuando el cine se convierte en un circo...

...mejor que no te coja a ti convertido en payaso. Resulta que ayer se organizó en mi residencia un pase de Pesadilla antes de Navidad y La novia cádáver, ambas de Tim Burton. La primera de ellas ya la había visto hace años, pero pensé que no venía mal verla de nuevo, aparte de que no había visto La novia cadáver.
El acto era a las 22:00, con lo que bajamos a cenar un poco antes de lo habitual para ir con tiempo: craso error, ir acompañado de Guillermo es sinónimo de retrasos por motivos inimaginables. El caso es que se fue a buscar a su novia, y a las 21:55 no había llegado, así que decidimos no esperarle más (obvio). La verdad es que yo ya estaba severamente mosqueado, pocas cosas me fastidian más que que me hagan esperar para ver una película, y más si la cojo empezada, en cuyo caso mi cabreo ya supera lo aconsejable. Como era de esperar, llegamos tarde, con todos los sitios ocupados y cuando ya había desfilado por la pantalla algo más que los títulos de crédito iniciales. En aquel momento estuve a punto de darme media vuelta e ir a hacerle compañía al delicioso libro de Borges que tengo en la mesita de noche de la habitación, pero en una decisión que todavía 12 horas después no alcanzo a entender, no lo hice. Presión grupal, pensé. Sí, será eso.
Por si no fuera suficiente con estar sentado en el suelo (tras un largo rato, SIEMPRE se me duerme la pierna derecha, y tengo que hacer malabarismos para que vuelva a su estado normal, con todo el escándalo que conlleva), desde mi privilegiada atalaya tuve que soportar a tres enormes cabezas tapándome aproximadamente un 45% de la pantalla, en la zona izquierda. Y con mi miopía galopante, puedo asegurar que era pizca molesto. Hasta el punto de que si no fuera porque ya conocía la película, al término de ésta no hubiese podido decir si lo que acababa de ver era imagen real o se trataba de animación. Como veis, bastante heavy.
Pero Murphy es sabio, y dice que cuando las cosas van mal siempre pueden ir a peor. Y efectivamente, nadie me había preparado para una nueva modalidad de guerra cuyos estandartes son los teléfonos móviles. Un batallón de lucecitas emergió justo a mi altura: gente que veía la película a través del móvil, otros que se comunicaban mediante los ``pulsos´´ de luz de las pantallitas, unos cuántos que se dedicaban a leer mensajes pasando por completo de lo que sucedía en la pantalla...y por supuesto, no podía faltar la melodía histriónica sonando en mitad de la proyección, con el consiguiente erguimiento de la persona propietaria de dicha máquina infernal, esquivando a todos los que estábamos en el suelo como si de una carrera de obstáculos se tratase. Desde luego, es una pena que Federico el Grande lleve tantos años muerto. Hubiese regalado su reino a cambio de asistir a una clase de guerra psicológica de tal calibre. Me sigo preguntando a mí mismo si es tan difícil separarse del aparatejo de marras aunque sólo sea durante 80 minutos. Ya no les pido un break de 2 horas, porque sé que en sus mentes es algo inconcebible. Sólo 80 minutos sin la puta discoteca portátil en una proyección. Pero no, está visto que predico al desierto.
Como era de esperar, estaba de muy mala hostia. Es gracioso que luego Guillermo decidiese asomar el hocico por allí a decir ``hola´´ para largarse apenas 10 minutos después. Con el enfado que llevaba, lo que en otras circunstancias hubiese supuesto un degüelle inmediato por mi parte, en este caso fue tan sólo una de esas pequeñas sonrisas maliciosas que me caracterizan en los momentos tensos.
Cuando ya se había acabado, uno de los personajes (o tal vez energúmeno, es que se me olvidó el nombre, si alguna vez lo supe...) que estaba cómodamente sentado en la fila de atrás tuvo la desfachatez de decir lo siguiente ``buah, menuda mierda, se pasan toda la película cantando. Es una mierda´´. En aquel momento sentí ansias de abalanzarme sobre él y derribar todos los dientes de su preciosa boquita con una certera patada en los dientes que hiciese parecer a sus encías hermosos aspersores de líquido rojo. Pero no lo hice, me limité a espetarle ``¿sabes lo que es un musical?´´, a lo que respondió con un comentario ininteligible. Gran demostración de vocalización orangutanesca, sí señor. Luego desaparecí de allí en cuánto pude, pese a que en principio la idea era quedarme a ver también La novia cadáver. Ya había contemplado suficiente teatro de variedades.
En fin, te cagas. Te cagas por la enorme falta de educación de la gente en los espacios y actos públicos, y cómo su conciencia se diluye de tal manera que aceptan de forma natural algo que casi todos ellos calificarían como indignante (si esa palabra se encuentra en su vocabulario, cosa que todavía dudo) o escandaloso. Quizás tenga que empezar a prestarle más atención a todas las teorías de suspensión de la identidad individual en forma de una social que proporciona el anonimato, y que estudiamos el año pasado. O tal vez realmente el friki sea yo, probablemente todos estos años de ``normalización´´ no me hayan servido de nada. Tendría que haberme quedado como estaba, como el gran freak de la masa social que era.

sábado, noviembre 12, 2005

La peor película que nunca he visto

Sí amiguitos, hace nada he cometido la atrocidad de contemplar House of the Dead, del ``gran´´ Uwe Boll, y no tengo palabras para describirla. La serie B se queda corta: no existe película, por casposa que sea, que alcance el grado de ridiculez al que Uwe llega. Estamos, sin duda, ante un nuevo clásico para la historia del cine. No tengo palabras para describir esta bacanal de pésimas actuaciones (las peores que un servidor ha visto en su vida), tiempo-bala (aquí borracho) sin fin, destetes gratuitos, historia nula y montaje hecho por un mandril mientras se pajeaba con una mano y se comía una banana con la otra. Uwe se ha erigido sobre nosotros como un nuevo mesías, como aquel que ha de hacer realidad nuestras fantasías más locas y orgásmicas. Es un sentimiento que no se puede describir, HAY que verlo para darse cuenta de lo infecta que es esta película. Cuando la cogí de una de mis inacabables torretas de CDs ya había leído comentarios acerca de ella, pero desde luego pensaba que era algo exagerados. No lo eran en absoluto, lo que sucede es que los análisis y las críticas no valen de cara este filme: todas las palabras que yo o cualquier otro podamos vertir sobre el metraje se quedarán vacías ante este tour de force de acción (en palabras del director). No me voy a molestar siquiera en resumir el argumento de la película, porque no hay. Simplemente paso a comentar algunos aspectos sugerentes de la misma: -Las actuaciones son las peores jamás vistas. La gente se muere, y sus amigos parece que casi se alegren de ello. A los dos segundos se han olvidado de que acaban de ver a la cabeza de sus novios/as volando alegremente por el escenario (que en toda la película es un puto bosque). A esto ayuda su incalculable repertorio de gestos. Era difícil superar a Steven ``monocara´´ Seagal en este aspecto, pero creedme que estos chicos lo han conseguido en ese sentido, porque da igual que estén a punto de extraerles los órganos vitales via pajita: ellos pondrán su imperturbable cara de dandies británicos. Con sólo decir que una de las protagonistas ha trabajado en G-Savior creo que se resume todo. Y por supuesto está el doblaje al castellano, que ayuda sobremanera a esto, pues logra sobreactuar actuaciones inexistentes con sus chillidos y sus agudos, lo cual provoca un efecto inenarrable. -Luego está el montaje, directamente el peor de todos los tiempos. Escenas rodadas sin ningún sentido y secuencias del videojuego insertadas en el metraje campan a sus anchas en esta monstruosidad. Lo de copiar y pegar cosas del videojuego merece una mención especial, ya que Uwe lo utiliza para enlazar las escenas (claro, lo habéis adivinado, la película desconoce el significado de la palabra ``continiudad´´) . Y como tiene más huevos que nadie, utiliza mayoritariamente las del House of the Dead 1 de Saturn, un juego de 1998 y que a día de hoy resulta un festival de pixelaciones (con todos mis respetos a un clásico de tal calibre) grandioso. Uwe tenía el 3 en Xbox, pero debió pensar que había que contentar a los fans con detalles como éste. Todo esto sin mencionar lo patético que resulta intercalar escenas de un videojuego con las de una película a lo largo de los 90 minutos que esta dura, por supuesto. Caso aparte son las escenas de acción, rodadas y montadas por alguien que no dormía lo suficiente, seguro. Es impagable ver cómo en la misma escena un personaje pasa de tener un pistola a una Uzi, y luego la pistola vuelve como por arte de magia. Y esto no es aislado, prácticamente todos las armas de todos los personajes mutan de forma misteriosa en la misma escena. Alucinante. Por no hablar de los trampolines que usan los zombies para saltar, algunos de los cuales se contemplan en medio de la espesura del bosque perfectamente (¿¿¿???). Podría escribir acerca de temas presupuestarios, pero creo que tampoco merece la pena. Sencillamente los zombies son humanos corrientes con barro por encima (aunque hay alguno bien hecho, eso sí) . Punto pelota. -Y finalmente, está la legendaria escena de acción. Algo que se ha convertido por méritos propios en una leyenda del cine. Se trata de una secuencia de unos 10 minutos que puede ser descrita como una borrachera de tiempo bala (acompañado de bruscos parones) mientras la cámara hace giros de 720º sobre personajes mostrados de cintura para arriba (verídico). Quién os hable de House of the Dead seguramente se refiera a esta escena, porque es imposible olvidarla. Por sí sola no dice mucho, pero si la unes con las pésimas actuaciones y los saltos por los aires en plan Power Rangers se convierte en algo antológico. Es el núcleo del filme, el resto del metraje existe para llegar a esta escena (reconocido por el propio Uwe). Podría pasarme horas y horas en verdadero frenesí diseccionando a esta joya, pero no serviría de nada. Vedla, por favor. Y la compañía de amigos es conditio sine quanon para contemplar esta obra maestra digna de John Ford. Por si acaso, llamad a las ambulancias en cuánto empecéis a sentir convulsiones provocadas por las carcajadas. No sé si es la peor película de la historia, pero muy probablemente es la peor que yo he presenciado, y una fuente inagotable de risas sin duda alguna. Lo mejor de todo es que el 30 de diciembre se estrena la próxima película de Uwe Boll, Alone in the Dark, que dicen que es todavía peor que ésta. Algo difícil de creer pero perfectamente posible viniendo de este visionario. Yo acudiré en procesión a verla con quién se apunte. Mientras tanto, conseguiré el DVD de esta House of the Dead para verla detenidamente (ya que Rion y yo ``sólo´´ vimos los últimos 40 minutos). Creo que todavía estoy en estado de trance. Me voy a jugar al Morrorwind o al Guild Wars.

domingo, noviembre 06, 2005

Monográfico Kurosawa

Ya conocía películas de este director (había visto ya Yojimbo y La fortaleza escondida) , pero este fin de semana decidí darle una oportunidad a otros de sus clásicos: estoy hablando de RAN y, cómo no, Los siete samurais, y he de decir que ambas me han encantado. RAN, como adaptación de una obra de Shakespeare (El rey Lear), cumple a la perfección con su papel trágico. Apoyada por una fotografía y una dirección extraordinarias (especialmente porque el director no necesita abusar de planos amplios, algo muy de agradecer en el cine asiático), la historia se construye tal cual en el drama de Shakespeare, pero trasladado al Japón de la época feudal. Hidetora es un viejo lord que decide repartir sus territorios entre sus tres hijos, haciendo que vivan en castillos separados. Pese a que los mayores son muy felices, es el menor quien piensa que esta decisión sólo acarreará disputas entre ellos, por lo que no lo acepta. Como castigo, su padre lo destierra. Simplemente sólo puedo decir que es soberbia la manera en la que Kurosawa entreteje la tragedia. No encuentro demasiadas palabras para describirlo, únicamente comentar que cuando terminé de verla tenía la sensación de haber visto una genial representación de teatro. Es impresionante el momento en el que Hidetora se vuelve loco. Una tormenta estalla en el exterior, mientras él se haya en presencia del hombre al que dejó ciego y a cuyos padres asesinó. Y sin embargo, Kurosawa logra enfocar el dramatismo gracias al sonido de una flauta. Porque, aparte de servir de reflejo de la condición humana y de su destino final, es la belleza lo que sobrepasa a todas las escenas pero, como dije antes, sin abusar de ella tal y como hacen gran cantidad de directores asiáticos hoy en día. En cuánto a Los siete samurais, poco puedo contar de esta obra maestra que no se haya dicho ya. Tan sólo destacar la lucha final bajo la lluvia y el barro, superior a cualquiera otra que yo haya visto de 50 años hacia aquí. Es impresionante lo que se logra con una buena dirección, sin efectos especiales (ya podía aprender Uwe Boll ¬¬) y en blanco y negro. En otro orden de cosas, ahora mismo tengo a recomprimirse un vídeo, aunque es la primera pasada y aún le quedan unas cuántas horas...veremos si me da tiempo para tenerlo listo para mañana. Esta semana vuelvo el mismo lunes (aunque sólo hasta el martes) a casa, debido a que tengo que ir al médico. Intentaré mientras tanto acabar de configurar el módem en mi flamante Linux Ubuntu, y tener Trono de sangre (adaptación de Macbeth) para entonces.

miércoles, noviembre 02, 2005

Cine, recompresiones y demás historias

Ha habido un puente bastante grande estos días...cómo no, yo he recurrido al cada vez más habitual método del salto de vallas para alargar mis horas de ocio. No he hecho nada excesivamente productivo (era el salón del manga de Barcelona, con lo que los amigos no estaban), sólo ver cine y depurar conocimientos de recompresió de vídeo. He visto un total de cuatro películas:
-Mind Game, película de animación del Studio 4ºC estrenada el año pasado. Nos cuenta la historia de Nishi y Myon, los cuáles se conocen en un tren. Nyon lo invita a su bar, dónde Nishi es asesinado por unos yakuzas que iban a cobrar una deuda. Pero Nishi es rebelde, no desea morir, por lo que escapa del limbo en el que se encuentra y tiene la posibilidad de volver a vivir. Mientrsa huyen de los yakuzas, caen al mar y son devorados por una ballena. En su interior, conocen a un viejo que lleva allí 30 años sin posibilidad de salir. Con este filme el estudio nos muestra su capacidad narrativa mediante imágenes que aturden al espectador, y un grafismo bastante raro teniendo en cuenta que es animación japonesa. Por momentos borda lo onírico mediante sus imágenes evocadoras que se montan como un gran puzzle, y trata de forma muy sutil ciertos temas clave de la sociedad japonesa como la dificultad de vivir en el mundo actual comparado a la posibilidad de llevar una vida alternativa más feliz, tema implícito en infinidad de producciones japonesas. En algunas de ellas se toca incluso la posibilidad del suicidio, cosa que aquí no se hace. Una excelente película de animación, de las mejores en los últimos diez años a mi modo de ver.
-Dead Leaves. Película de I.G, de 52 minutos de duración, y que los confirma como el estudio más experimental existente en la actualidad. La animación es semejante a uno de esos flash que circulan por la red, la historia es rara y contada a toda prisa, y la acción está por todas partes. Dejando a un lado el peculiar estilo de animación, a mí me ha gustado bastante teniendo en cuenta el producto del que se trata. Es una película sin excesivas pretensiones y que entretiene por la acción y su delirante sentido del humor (¿un muñeco con un taladro por pene?). No reemplazará a las obras mayores de este estudio, pero es un gran pasatiempo en esperade otra de sus joyas.
-Mobile Suit Z Gundam: Heirs of the Stars. La primera de las películas de Z. Con la prudencia con la que se debe juzgar a una raw, creo que le falta metraje, porque en los 90 minutos que dura se omiten muchísimas cosas que en la serie resultan fundamentales. Hubiera sido mucho mejor que durase 120 minutos, como las películas de MSG, pero parece que no ha podido ser. De todas formas mi veredicto definitivo puede sufrir variaciones teniendo en cuenta las próximas dos películas. Tampoco quiero que parezca que no me ha gustado, porque sigue siendo Z Gundam, y porque las escenas nuevas (que ocupan entre el 20 y el 35% del metraje total) están muy bien, especialmente las dedicadas al Gundam MkII. Además se han introducido variaciones en la historia, decisión muy acertada y que nos motiva a nosotros (los fans de la serie) a ver las películas (y a encontrar incoherencias, para qué negarlo xD). Pondría los spoilers que sé de buena tinta, pero estoy vago y tampoco quiero reventarle la emoción a nadie.
-Pink Floyd: The Wall. ¿Hace falta que describa esta ópera rock de Gilmour y compañía?. Surrealista, crítica, psicodélica...lo que queráis para definir a esta joya. No era la primera vez que la veía (la vi hará como 6 años), pero eso no le quita emocin a escuchar de nuevo este grandioso CD que es el The Wall. Imprescindible e inimitable. A ver si cae pronto el DVD...
Y poco más en el orden del día. He hecho mi primer ripeo, con resultados bastante satisfactorios excepto por el problema de que a veces aparecen bloques negros como si la imagen se descompusiese (sí, sabéis a lo que me refiero). Sospecho que puede ser debido a asuntos de desentrelazado o problemas de bajo bitrate en según qué momentos, con lo que ya haré más pruebas y preguntaré a los entendidos en la materia. Este fin de semana seguiré haciendo más ensayos con un par de DVDs de anime que tengo por casa (en vista de lo que va a ser el material para trabajar), aunque igual me da por hacer salto de vallas nuevamente y vuelvo ya mañana para casa. Hasta entonces...