viernes, marzo 24, 2006

Las cadenas de sucesos son largas...

Dos días moviditos han sido este jueves y este viernes, pese a que supuestamente moi estaba estudiando para un megalómano examen, en que a la postre se iba medio curso. Examen que me ha salido mal, pese a que lo había estudiado como pocas veces he hecho. Mala suerte. El jueves salí a comprar DVDs, que buena falta me hacían. Haciendo honor a su fama de ciudad lluviosa, la brizna mañanera santiaguesa me obsequió con una réplica de unos pocos minutos del Diluvio Universal. No salí en una barca, pero casi. Lo mismo sucedió a la tarde, cuando apenas había ido a una hora a clase para coger unos apuntes de cara a otro mini-examen de la semana que viene. Y eso que llevaba paraguas. De todas formas, a la hora de la verdad, éstos siempre fallan. Como los amigos. Llega la noche, y como la rutina indica me encuentro estudiando, hasta la 1:45, momento en el que se apaga el chiringuito, servidor realiza todas esas cosas que la gente acostumbra a hacer antes de meterse en las sábanas e intenta dormir. Nada fuera de mi rutina a la hora de establecer mi sueño: primero me pongo boca arriba, luego en posición fetal hacia la izquierda para cambiar de lado, para luego finalmente ponerme boca abajo. Nunca falla. Debe ser que tengo un timing perfecto, pero con esa impresionante combinación de movimientos (probablemente porque yo mismo me he auto-condicionado, lo que indica que las enseñanzas de psicología de vez en cuándo son útiles) en Santiago me quedo siempre dormido. Pero en esta ocasión mis fases del sueño se vieron bruscamente interrumpidas. 3 AM, fogosos ruidos de tacones por todo el pasillo, de aquí para allá. Chas, chas, chas. 3:20 AM, empieza el griterío en la habitación de al lado. Son voces agudas en su mayoría. ``Mierda´´, pensé, ``son chicas borrachas antes de tiempo en un jueves noche´´, en un retazo machista que sin duda mi inconsciente dejó ahí para que una situación como la citada lo sacase a la luz. 3:40 AM, empiezo a proferir mentalmente insultos, descalificaciones e invocaciones al demonio en los tres idiomas que conozco. Soy consciente de que faltaba el grito final, el berrinche que hiciese saltar mi pique-o-meter por los aires y que como un resorte me sacase de la cama, para materializar de forma verbal lo que mi mente (muy lúcida pese a la hora) había estado maquinando. 3:50 AM, se acabó. Abro la puerta, llamo a la de la vecina. Escucho cómo reaccionan los del interior, corren nerviosamente hacia los extremos de la habitación, en un intento de situarse en un lugar en el que yo no pueda verles una vez esté la puerta abierta. Es tan obvio que hasta me causa gracia. No, no proferí insultos hacia nadie. Tan sólo me limité a pedir educadamente que bajasen el volumen, que cierta gente tenía examen a la mañana siguiente. Me volví a la cama, y mientras daba la vuelta definitiva, pensé que mi mamá hizo un buen trabajo. Los mecanismos de control social habían funcionado, habían logrado retener otro de mis arrebatos de ira. Me pregunté ``¿hasta cuándo?´´ y me quedé dormido. Dando un pequeño salto en el tiempo, en concreto hasta la tarde del día siguiente, proseguimos con el relato. Yo y mi búsqueda del magnífico Psychonauts, que ha logrado hacerme renegar de las tiendas físicas. No hablaré de la odisea de encontrarlo en Coruña, es un camino lleno de torturas y dolorosos hechos que no serán contados aquí. Tras localizar en el mapa el Centro Mail en Santiago (dónde tenía constancia de que sí tenían el juego), me dirigí hacia allí a la caza del juego de marras. Lo tenían, así como el Outrun 2 por 15 €, así que decidí agenciarme ambos. Mi sorpresa fue cuando el fulano sacó el Outrun 2 del almacén perfectamente precintado, y para el Psychonauts se limitó a coger el que estaba en exposición, y retirar el DVD y el manual de uno de esos maletines porta-CDs. De piedra me quedé yo, como resulta fácil suponer. Reproduzco aquí el diálogo que tuve con el mandril que simula ser un dependiente: -Oye, me estás vendiendo algo que no está precintado, no esperarás que te lo pague al precio de una novedad, ¿verdad?. -¿? El juego es totalmente nuevo, no se ha usado ni una sola vez, sólo los abrimos por cuestiones de seguridad (jaaaaaaaaaaaaa!!!!). -Pero estás intentando colarme algo que no es nuevo, al que se le ha quitado el sello de fábrica, por lo tanto debiera contar como algo de segunda mano, y yo quiero mi juego totalmente nuevo, o si no, paso ampliamente.
El juego de la discordia, el maravilloso juego de Tim Shaffer, Psychonauts. En él se unen surrealismo y psicología de un modo sorprendente. Un consejo: huid como podáis de la lastimosa versión Ps2. Es un juego concebido para Xbox.
Acto seguido, me muestra el DVD, que efectivamente no tenía las características muescas que dejan las lentes láser. Sigo pasando ampliamente de él, le digo que o me lo trae nuevo o me voy únicamente con el Outrun 2 a casa, que el otro puedo pedirlo perfectamente a play.com (le indico la web, literalmente) al mismo precio, y que además podía dar parte de la noticia en foros de videojuegos de internet como EOL, Vandal o Meristation para que no comprasen en sus tiendas. A esto respondió envalentonándose y diciendo que sabía de su mala fama por estos lugares. Debió ver venir al demonio del hambre en forma de paro, porque ipso facto se dirigió de nuevo al almacén infernal, para venir con un Psychonauts perfectamente precintado. Pagué, pero no me fui. Tenían el sensacional Elder Scrolls IV: Oblivion en la única Xbox 360 de todo el local, y me puse a jugar un buen rato (más de hora y media, que a las 4 de la tarde no había nadie en la tienda excepto él y yo), disfrutando como un enano. Al final, cuando me fui, tuve la delicadeza de espetarle lo siguiente: ``el centro mail de aquí tiene muchos más juegos que el de Coruña, es más grande (lo cual es cierto, el de Coruña es un zulo comparado con el de Santiago, y sin comparaciones también lo es), pero sigue siendo una tienda de videojuegos funesta. Con las tiendas online os iréis todos al paro´´.
El juego que se coló. Ahora que se ha confirmado que la revisión Outrun 2006 cuenta con peores gráficos que el original en sus versiones domésticas (gracias por hacer versiones Ps2 de juegos concebidos para Xbox como éste, luego pasa lo que pasa), éste será para la posteridad la versión pata negra del gran clásico. Por 15 €.
Y creo que no me pasé un pelo. Colarte títulos de segunda mano por nuevos es una de sus estrategias más utilizadas (y documentadas por gran cantidad de personas). Y lo hacen con juegos con número serial como los RPGs. Por no hablar de la ridiculez de precios que te ofrecen por tus juegos, para luego ver cómo se triplica o cuatriplica en cuánto le colocan el cartel de ``en venta´´, a los pocos segundos de haberte pagado 15 míseros euros por el juego. No voy a volver por una tienda de esta cadena, eso es obvio. Play-Asia, Lik-Sang y compañía no se andan con estas gilipolleces, tienen stocks mucho mayores y son más baratas. Al diablo con las tiendas físicas.

1 Comments:

At 3/25/2006 01:13:00 PM, Blogger Vorador said...

we, ahora parece que sí deja

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home