Últimas adquisiciones, Z II y Macross 7
Cada día empiezo a despreciar más las tiendas físicas. Incómodas, con dependientes que en la mayoría de las veces poco saben del trato humano, stocks escasos y distribución ridícula. Es lo que hay, y tengo razones para despreciar las tiendas físicas, sobretodo si se trata de encontrar en ellos productos con tirada baja.
En fin, a lo que íbamos. La tarjeta de crédito hace milagros. Por 55 € (gastos de envío incluidos) me he hecho con tres juegos (nuevos y precintados) que me habrían costado ese mismo precio por unidad de haberlos comprado por mis latitudes.
El primero, como se puede observar, es la edición limitada de Halo 2, por 24 $. La verdad es que le tenía muchas ganas, al juego lo tengo en un pedestal en mi escala de obras maestras, y ya tenía la primera parte (que compré hará 3-4 meses por 30 €, en edición no-classics en El Corte Inglés, debía llevar lo menos 4 años allí sin que nadie lo tocase, pues estaba rodeado de ediciones classics). Aparte de la caja metálica con el logo serigrafiado y el plástico protector (parecido al de los digipacks), trae un DVD extra con toneladas de contenidos. O sea, la edición es honónima a la edición limitada de Doom 3 versión Xbox (que también tengo). Con esta ya son 4 las ediciones limitadas de Xbox en mi colección (Doom 3, Halo 2, Forza Motorsport y DOA Ultimate).
Para restarle un poco de sobriedad al conjunto (sobriedad de la que el propio juego en sí no anda escasito, precisamente) en la parte de atrás aparece el Jefe Maestro caminando por la ciudad de los humanos (la segunda fase del juego, y una de las mejores).
El segundo en caer ha sido el Jet Set Radio Future, por 9 $. Es un juego que me gusta mucho por estética y BSO, pero cuya compra no me urgía especialmente, pero por ese precio no pude resistirme.
Y el tercero y último ha sido el Shenmue 2, miembro de una saga que para mí es una de las 5 mejores de todos los tiempos, y que tiene un significado emocional bastante especial en mí. Se da la circunstancia de que lo tuvieron en tiendas hasta que me compré la consola, y el juego desapareció misteriosamente a la semana siguiente. Cosas de la vida. Incluye un DVD extra con la ``película´´ que resume la primera entrega. Por 18 $.
Hay otra versión de este, supongo que será la japonesa (el mío es NTSC US), con Ryo con una cara de garrulo que asusta. Mal hecho, AM#2.
Ya en otro de los puntos del orden del día, y continuando con mi furia robótica (no ochentera, en este caso) cometí la imprudencia de ver Macross 7, uno de los mayores bodrios que mis jóvenes años han podido contemplar, y de la cual ya sabía que no era gran cosa. Me extendería sobre las razones por las que es un TRUÑAZO (con mayúsculas), pero las resumiré rápidamente, porque esta cosa no merece dedicarle excesivo espacio: animación de calidad bastante dudosa, dirección francamente mala con un esqueleto de episodios sumamente repetitivo, guión infumable (¿elfos y monstruos en Macross? ¿la música tiene poderes místicos más allá del espacio y el tiempo? ¿WTF?), desarrollo de personajes inexistente y una cantidad de relleno insultante para una serie de 49 episodios. Me quedan por ver las dos serie de OVAs que se hicieron, pero tardaré varios meses, porque liberarse mentalmente de basura como ésta es producto de grandes esfuerzos. En definitiva, toda una deshonra a la saga de la que forma parte, y que hace bajar muchos puestos a Shoji Kawamori en mi lista de pesos pesados del anime. ¿Tal vez fue un advenedizo al que la cosa le salió bien en la Macross de 1982 y en la película? Quién sabe. Lo único que puedo decir a ciencia cierta es que va a ser muy difícil que se hagan más secuelas de esta saga, viendo cómo deja 7 la historia principal. Más o menos, como los aliados dejaron Dresde en el mítico bombardeo de 1944.
También ha salido por los medios habituales la segunda película recopilatoria de Z Gundam, Lovers, que ha resultado ser otro batacazo. Se han eliminado las partes que no había que tocar, han dejado partes importantísimas de la historia como algo impersonal y carente de significado. Personajes clave en la trama como Four o Scirocco han sido completamente dados de lado, sin ir más lejos. La historia se sucede a toda prisa, incluso a los fans nos resulta dificilísimo enterarnos de algo.
En realidad, y aunque a algunos nos cueste admitirlo, la razón de ésto es la banalización que las series de mechas vienen sufriendo tras su gran auge en los 80. Una película perteneciente a éste género que se estrena en 2005, como es la que nos ocupa, no va a tratar las complejas temáticas e intrincadas relaciones entre personajes como lo hacían las grandes de los 80. No procede. Irían a verla los hombres de 40 años que se criaron con estas series, pero no las nuevas generaciones. Y eso no da pasta, porque luego no venden un carajo en DVDs de la película. Los que se criaron con Gundam tienen la serie en DVD, Laser-Disc y Vídeo CD si les dejas.
Los responsables de esto se preguntarían qué hacer. Pues muy fácil, recortamos la duración de las películas a 90 minutos escasos (cuando, como mínimo, una trilogía de películas que traten de resumir Z Gundam debería durar 120 minutos por film, siendo 150 minutos lo ideal), y eliminamos la profundidad del guión, modificando sus puntos clave y haciendo que parezca que los protagonistas se están dando un paseo por el espacio en lugar de librar una cruenta guerra civil. A esto contribuyen sobremanera las nuevas escenas de animación, totalmente prescindibles en su mayoría y que no vienen a cuento. Podrían haber dejado todas las escenas con los mechas con la animación nueva, y las restantes con la vieja. Hubiera funcionado mucho mejor, y desde luego no habría perdido appeal para el público más joven y casual.
Lástima, esperaba algo a la altura de la trilogía que resume a la serie original. No ha sido así, y dudo que lo sea con la tercera parte que saldrá en cuatro o cinco meses. Mientras tanto, me entretendré con L-Gaim, que pinta francamente bien y de la que he leído las mejores críticas.





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