martes, marzo 28, 2006

Algunos juegos under

Que apenas tengo tiempo para jugar es un hecho. Mi pobre bagaje de juegos terminados desde principios de año así lo confirma. Halo, Halo 2 y Broken Sword. Y no hay más. Tengo muy avanzado el Otogi: Myth of Demons, pero hay una fase que se me atraganta desde hace varias semanas. Ya veremos qué hago con ella, las FAQs no me han sido de utilidad y se trata más de una cuestión de habilidad que de una atascamiento común.
Así las cosas, últimamente ando jugando a títulos que no requieren demasiado tiempo para entretenerse, principalmente arcades, pero también le estoy echando un vistazo a juegos independientes, que gracias a su condición no suelen ser excesivamente largos. El primero de ellos ha sido el Samorost, una aventura gráfica minimalista (no hay objetos, y los puzzles son de resolución inmediata). Está creada en flash, y su autor es un joven checo que realizó el juego como tesis doctoral, aunque no se lo dieron por válido. Su entorno gráfico es soberbio, con unas animaciones muy cuidadas, y claramente deudor del legendario Myst y diversas corrientes del surrealismo en lo que se refiere a su estética. Para muestra, un botón:

Se pueden jugar perfectamente vía web, aunque de la segunda parte (ya más ambiciosa y larga) sólo está disponible una demo de tres niveles, pudiendo descargarnos la versión completa con BSO por 6 $, o solicitar el envío de la misma a nuestra casa por 17 $.

Los otros juegos a los que estoy jugando son los de ABA Games. ABA Games es la compañía del japonés Kenta-Cho, el cual es famoso por sus shmups. Éstos suelen ser reinterpretaciones abstractas de juegos clásicos con alguna característica jugable que los diferencia de los originales y con niveles que normalmente son generados de forma aleatoria. Su fama es bastante elevada entre los hardcore gamers, hasta el punto de que Tetsuya Mizuguchi (Rez, Sega Rally, Space Channel 5) le ofreció la posibilidad de desarrollar una versión comercial para PsP del Every Extend, uno de los juegos más populares de Cho. La elección no fue casual, algunos juegos de Cho como rRootage están inspirados en el Rez.

rRootage puede jugarse de tres formas, réplicas de juegos clásicos: con el modo de los Gigawing, con la jugabilidad de Ikaruga (dos colores que se alternan) y con la de Psyvariar . Cuenta con ports a muchos sistemas (Cho hace sus juegos de código abierto), entre ellos Xbox (obtenible en los FTP de Xbins).

Los últimos juegos de Cho ya hacen gala de una complejidad considerable, tanto en diseño como en jugabilidad. Ha llegado al punto de crear un lenguaje de programación para definir los patrones de disparo de los shmups 2D, aunque la mayoría los programa en lenguaje D.

Con el paso del tiempo ha ido haciendo muchos más juegos, y va liberando sus creaciones cada pocos meses. Algunos de sus títulos más famosos son los ya mencionados rRootage o Every Extend, pero también Gunroar, PARSEC47 o Mu-Cade son conocidos.

Por supuesto, hay muchos más títulos que se considerarían under, independientes o como queramos llamarlos. El videojuego subterráneo (amateur o no) es algo que siempre ha estado ahí, y más desde mediados de los 90, cuando se popularizaron herramientas como el Net Yaroze de PSX. Ahora, con lenguajes de programación tipo JAVA o Python, la calidad ha ido en aumento, pudiendo encontrarnos con títulos de intrincado diseño y desarrollo. Los géneros más cultivados han sido el shmup y las aventuras gráficas, no por nada son los comentados aquí, aunque en muchos casos sus creadores no son tan conocidos como Kenta Cho y compañía.

Podría destacar una burrada de títulos interesantes a los que jugar, fuera del mainstream, pero me quedaré con unos pocos aparte de los ya mencionados. Dan! da! dan! es un shmup atípico, mezcla de puzzle y matamarcianos tradicional, en el que usamos nuestros disparos para romper bloques, de los cuales salen las balas que se dirigirán raudas y veloces hacia nosotros. Con ingenio sabremos qué bloques nos conviene romper y cuáles no.

El Dan! da! dan!. Puzzle + shmup = combinación mortal. Y si no que se lo digan a Ikaruga

Ya en el terreno de las aventuras, están curiosos el 5 days a Stranger o la saga Apprentice, pero no ha sido hasta la aparición de los primeros motores con soporte a aceleración 3D que estas aventuras under han empezado a contar con estéticas llamativas y realmente cuidadas, por lo que todavía les queda mucho camino por recorrer.

Por último, no puedo olvidarme del Cave Story, un juego de estética totalmente retro (sus gráficos y sonido son más bien propios de un trasto de 8 bits), que demuestra que aún en la actualidad se pueden crear grandes juegos sin necesidad de 1080p y 128 millones de colores. Tiene una jugabilidad semejante a la del Super Metroid y sus hijos bastardo, los últimos Castlevanias. Que vivan los 80.

viernes, marzo 24, 2006

Las cadenas de sucesos son largas...

Dos días moviditos han sido este jueves y este viernes, pese a que supuestamente moi estaba estudiando para un megalómano examen, en que a la postre se iba medio curso. Examen que me ha salido mal, pese a que lo había estudiado como pocas veces he hecho. Mala suerte. El jueves salí a comprar DVDs, que buena falta me hacían. Haciendo honor a su fama de ciudad lluviosa, la brizna mañanera santiaguesa me obsequió con una réplica de unos pocos minutos del Diluvio Universal. No salí en una barca, pero casi. Lo mismo sucedió a la tarde, cuando apenas había ido a una hora a clase para coger unos apuntes de cara a otro mini-examen de la semana que viene. Y eso que llevaba paraguas. De todas formas, a la hora de la verdad, éstos siempre fallan. Como los amigos. Llega la noche, y como la rutina indica me encuentro estudiando, hasta la 1:45, momento en el que se apaga el chiringuito, servidor realiza todas esas cosas que la gente acostumbra a hacer antes de meterse en las sábanas e intenta dormir. Nada fuera de mi rutina a la hora de establecer mi sueño: primero me pongo boca arriba, luego en posición fetal hacia la izquierda para cambiar de lado, para luego finalmente ponerme boca abajo. Nunca falla. Debe ser que tengo un timing perfecto, pero con esa impresionante combinación de movimientos (probablemente porque yo mismo me he auto-condicionado, lo que indica que las enseñanzas de psicología de vez en cuándo son útiles) en Santiago me quedo siempre dormido. Pero en esta ocasión mis fases del sueño se vieron bruscamente interrumpidas. 3 AM, fogosos ruidos de tacones por todo el pasillo, de aquí para allá. Chas, chas, chas. 3:20 AM, empieza el griterío en la habitación de al lado. Son voces agudas en su mayoría. ``Mierda´´, pensé, ``son chicas borrachas antes de tiempo en un jueves noche´´, en un retazo machista que sin duda mi inconsciente dejó ahí para que una situación como la citada lo sacase a la luz. 3:40 AM, empiezo a proferir mentalmente insultos, descalificaciones e invocaciones al demonio en los tres idiomas que conozco. Soy consciente de que faltaba el grito final, el berrinche que hiciese saltar mi pique-o-meter por los aires y que como un resorte me sacase de la cama, para materializar de forma verbal lo que mi mente (muy lúcida pese a la hora) había estado maquinando. 3:50 AM, se acabó. Abro la puerta, llamo a la de la vecina. Escucho cómo reaccionan los del interior, corren nerviosamente hacia los extremos de la habitación, en un intento de situarse en un lugar en el que yo no pueda verles una vez esté la puerta abierta. Es tan obvio que hasta me causa gracia. No, no proferí insultos hacia nadie. Tan sólo me limité a pedir educadamente que bajasen el volumen, que cierta gente tenía examen a la mañana siguiente. Me volví a la cama, y mientras daba la vuelta definitiva, pensé que mi mamá hizo un buen trabajo. Los mecanismos de control social habían funcionado, habían logrado retener otro de mis arrebatos de ira. Me pregunté ``¿hasta cuándo?´´ y me quedé dormido. Dando un pequeño salto en el tiempo, en concreto hasta la tarde del día siguiente, proseguimos con el relato. Yo y mi búsqueda del magnífico Psychonauts, que ha logrado hacerme renegar de las tiendas físicas. No hablaré de la odisea de encontrarlo en Coruña, es un camino lleno de torturas y dolorosos hechos que no serán contados aquí. Tras localizar en el mapa el Centro Mail en Santiago (dónde tenía constancia de que sí tenían el juego), me dirigí hacia allí a la caza del juego de marras. Lo tenían, así como el Outrun 2 por 15 €, así que decidí agenciarme ambos. Mi sorpresa fue cuando el fulano sacó el Outrun 2 del almacén perfectamente precintado, y para el Psychonauts se limitó a coger el que estaba en exposición, y retirar el DVD y el manual de uno de esos maletines porta-CDs. De piedra me quedé yo, como resulta fácil suponer. Reproduzco aquí el diálogo que tuve con el mandril que simula ser un dependiente: -Oye, me estás vendiendo algo que no está precintado, no esperarás que te lo pague al precio de una novedad, ¿verdad?. -¿? El juego es totalmente nuevo, no se ha usado ni una sola vez, sólo los abrimos por cuestiones de seguridad (jaaaaaaaaaaaaa!!!!). -Pero estás intentando colarme algo que no es nuevo, al que se le ha quitado el sello de fábrica, por lo tanto debiera contar como algo de segunda mano, y yo quiero mi juego totalmente nuevo, o si no, paso ampliamente.
El juego de la discordia, el maravilloso juego de Tim Shaffer, Psychonauts. En él se unen surrealismo y psicología de un modo sorprendente. Un consejo: huid como podáis de la lastimosa versión Ps2. Es un juego concebido para Xbox.
Acto seguido, me muestra el DVD, que efectivamente no tenía las características muescas que dejan las lentes láser. Sigo pasando ampliamente de él, le digo que o me lo trae nuevo o me voy únicamente con el Outrun 2 a casa, que el otro puedo pedirlo perfectamente a play.com (le indico la web, literalmente) al mismo precio, y que además podía dar parte de la noticia en foros de videojuegos de internet como EOL, Vandal o Meristation para que no comprasen en sus tiendas. A esto respondió envalentonándose y diciendo que sabía de su mala fama por estos lugares. Debió ver venir al demonio del hambre en forma de paro, porque ipso facto se dirigió de nuevo al almacén infernal, para venir con un Psychonauts perfectamente precintado. Pagué, pero no me fui. Tenían el sensacional Elder Scrolls IV: Oblivion en la única Xbox 360 de todo el local, y me puse a jugar un buen rato (más de hora y media, que a las 4 de la tarde no había nadie en la tienda excepto él y yo), disfrutando como un enano. Al final, cuando me fui, tuve la delicadeza de espetarle lo siguiente: ``el centro mail de aquí tiene muchos más juegos que el de Coruña, es más grande (lo cual es cierto, el de Coruña es un zulo comparado con el de Santiago, y sin comparaciones también lo es), pero sigue siendo una tienda de videojuegos funesta. Con las tiendas online os iréis todos al paro´´.
El juego que se coló. Ahora que se ha confirmado que la revisión Outrun 2006 cuenta con peores gráficos que el original en sus versiones domésticas (gracias por hacer versiones Ps2 de juegos concebidos para Xbox como éste, luego pasa lo que pasa), éste será para la posteridad la versión pata negra del gran clásico. Por 15 €.
Y creo que no me pasé un pelo. Colarte títulos de segunda mano por nuevos es una de sus estrategias más utilizadas (y documentadas por gran cantidad de personas). Y lo hacen con juegos con número serial como los RPGs. Por no hablar de la ridiculez de precios que te ofrecen por tus juegos, para luego ver cómo se triplica o cuatriplica en cuánto le colocan el cartel de ``en venta´´, a los pocos segundos de haberte pagado 15 míseros euros por el juego. No voy a volver por una tienda de esta cadena, eso es obvio. Play-Asia, Lik-Sang y compañía no se andan con estas gilipolleces, tienen stocks mucho mayores y son más baratas. Al diablo con las tiendas físicas.

sábado, marzo 18, 2006

Últimas adquisiciones, Z II y Macross 7

Cada día empiezo a despreciar más las tiendas físicas. Incómodas, con dependientes que en la mayoría de las veces poco saben del trato humano, stocks escasos y distribución ridícula. Es lo que hay, y tengo razones para despreciar las tiendas físicas, sobretodo si se trata de encontrar en ellos productos con tirada baja. En fin, a lo que íbamos. La tarjeta de crédito hace milagros. Por 55 € (gastos de envío incluidos) me he hecho con tres juegos (nuevos y precintados) que me habrían costado ese mismo precio por unidad de haberlos comprado por mis latitudes.
La mía es más cool. No tiene todos esos logos (ni siquiera el enlace a la web), sólo deja la serigrafía del juego. Porque yo lo valgo ;)
El primero, como se puede observar, es la edición limitada de Halo 2, por 24 $. La verdad es que le tenía muchas ganas, al juego lo tengo en un pedestal en mi escala de obras maestras, y ya tenía la primera parte (que compré hará 3-4 meses por 30 €, en edición no-classics en El Corte Inglés, debía llevar lo menos 4 años allí sin que nadie lo tocase, pues estaba rodeado de ediciones classics). Aparte de la caja metálica con el logo serigrafiado y el plástico protector (parecido al de los digipacks), trae un DVD extra con toneladas de contenidos. O sea, la edición es honónima a la edición limitada de Doom 3 versión Xbox (que también tengo). Con esta ya son 4 las ediciones limitadas de Xbox en mi colección (Doom 3, Halo 2, Forza Motorsport y DOA Ultimate).
Este es el aspecto de la caja con el plástico (bastante resistente) puesto encima.
Para restarle un poco de sobriedad al conjunto (sobriedad de la que el propio juego en sí no anda escasito, precisamente) en la parte de atrás aparece el Jefe Maestro caminando por la ciudad de los humanos (la segunda fase del juego, y una de las mejores).
Halo 2 es amor
El segundo en caer ha sido el Jet Set Radio Future, por 9 $. Es un juego que me gusta mucho por estética y BSO, pero cuya compra no me urgía especialmente, pero por ese precio no pude resistirme.
El mío es distinto a este, pero no tenía la imagen a mano. Gomen ;)
Y el tercero y último ha sido el Shenmue 2, miembro de una saga que para mí es una de las 5 mejores de todos los tiempos, y que tiene un significado emocional bastante especial en mí. Se da la circunstancia de que lo tuvieron en tiendas hasta que me compré la consola, y el juego desapareció misteriosamente a la semana siguiente. Cosas de la vida. Incluye un DVD extra con la ``película´´ que resume la primera entrega. Por 18 $.
Hay otra versión de este, supongo que será la japonesa (el mío es NTSC US), con Ryo con una cara de garrulo que asusta. Mal hecho, AM#2.
Ya en otro de los puntos del orden del día, y continuando con mi furia robótica (no ochentera, en este caso) cometí la imprudencia de ver Macross 7, uno de los mayores bodrios que mis jóvenes años han podido contemplar, y de la cual ya sabía que no era gran cosa. Me extendería sobre las razones por las que es un TRUÑAZO (con mayúsculas), pero las resumiré rápidamente, porque esta cosa no merece dedicarle excesivo espacio: animación de calidad bastante dudosa, dirección francamente mala con un esqueleto de episodios sumamente repetitivo, guión infumable (¿elfos y monstruos en Macross? ¿la música tiene poderes místicos más allá del espacio y el tiempo? ¿WTF?), desarrollo de personajes inexistente y una cantidad de relleno insultante para una serie de 49 episodios. Me quedan por ver las dos serie de OVAs que se hicieron, pero tardaré varios meses, porque liberarse mentalmente de basura como ésta es producto de grandes esfuerzos. En definitiva, toda una deshonra a la saga de la que forma parte, y que hace bajar muchos puestos a Shoji Kawamori en mi lista de pesos pesados del anime. ¿Tal vez fue un advenedizo al que la cosa le salió bien en la Macross de 1982 y en la película? Quién sabe. Lo único que puedo decir a ciencia cierta es que va a ser muy difícil que se hagan más secuelas de esta saga, viendo cómo deja 7 la historia principal. Más o menos, como los aliados dejaron Dresde en el mítico bombardeo de 1944. También ha salido por los medios habituales la segunda película recopilatoria de Z Gundam, Lovers, que ha resultado ser otro batacazo. Se han eliminado las partes que no había que tocar, han dejado partes importantísimas de la historia como algo impersonal y carente de significado. Personajes clave en la trama como Four o Scirocco han sido completamente dados de lado, sin ir más lejos. La historia se sucede a toda prisa, incluso a los fans nos resulta dificilísimo enterarnos de algo. En realidad, y aunque a algunos nos cueste admitirlo, la razón de ésto es la banalización que las series de mechas vienen sufriendo tras su gran auge en los 80. Una película perteneciente a éste género que se estrena en 2005, como es la que nos ocupa, no va a tratar las complejas temáticas e intrincadas relaciones entre personajes como lo hacían las grandes de los 80. No procede. Irían a verla los hombres de 40 años que se criaron con estas series, pero no las nuevas generaciones. Y eso no da pasta, porque luego no venden un carajo en DVDs de la película. Los que se criaron con Gundam tienen la serie en DVD, Laser-Disc y Vídeo CD si les dejas. Los responsables de esto se preguntarían qué hacer. Pues muy fácil, recortamos la duración de las películas a 90 minutos escasos (cuando, como mínimo, una trilogía de películas que traten de resumir Z Gundam debería durar 120 minutos por film, siendo 150 minutos lo ideal), y eliminamos la profundidad del guión, modificando sus puntos clave y haciendo que parezca que los protagonistas se están dando un paseo por el espacio en lugar de librar una cruenta guerra civil. A esto contribuyen sobremanera las nuevas escenas de animación, totalmente prescindibles en su mayoría y que no vienen a cuento. Podrían haber dejado todas las escenas con los mechas con la animación nueva, y las restantes con la vieja. Hubiera funcionado mucho mejor, y desde luego no habría perdido appeal para el público más joven y casual. Lástima, esperaba algo a la altura de la trilogía que resume a la serie original. No ha sido así, y dudo que lo sea con la tercera parte que saldrá en cuatro o cinco meses. Mientras tanto, me entretendré con L-Gaim, que pinta francamente bien y de la que he leído las mejores críticas.

lunes, marzo 13, 2006

Vaya mierda de sistema educativo, oyes...

Pues sí, vaya mierda de sistema. Durante toooooda la enseñanza secundaria te convencen de que la universidad es la panacea. Ser bohemio mola, te dicen. El pasotismo de los profesores respecto a los alumnos es lo mas: puedes hacer lo que te apetezca, tanto vas a clase como no apareces por allí en todo el cuatrimestre (yo me englobo dentro de estos últimos, por razones que prefiero no explicar aquí, a riesgo de muerte de los lectores).
Todo muy cool, pero la realidad es bastante deprimente. La calidad del profesorado por lo general deja mucho que desear. Ya sabemos todos que van a lo que van, esto es, a cobrar el sueldo, y más cuando te encuentras rodeado de prestigiosos investigadores que tienen cosas más importantes que hacer que enseñarle cuatro cosas a los pipiolos que le aparecen por las tardes en clase. Lo comprendo y hasta me resulta aceptable.
Lo que me da vergüenza ajena es la forma de enfocar las prácticas. Cuando entras en Psicología (la carrera que yo estoy cursando), cual soldado se te alecciona acerca de lo importante que es la formación práctica de cara a tu futura inserción al mercado laboral. Pues, con todo el respeto, menuda mierda de formación práctica.
Me explico. Resulta que estos días he estado realizando un informe de prácticas de Psicología del lenguaje. Pues resulta que no he hecho ni la primera práctica y el informe está ahí escrito, listo para ser encuadernado y entregado al profesor en su despacho. Como lo leéis. No he hecho nada. Nothing de nothing. Nasty de plasty. Simplemente, me limité a coger los apuntes de clase, ojearlos un poco y deducir los resultados que tendrían las pruebas que supuestamente debería pasar a niños con edades comprendidas entre los 3 y los 6 años. Ésta es la realidad: esto que ellos llaman prácticas sólo sirven para que confirmes lo que ya sabes, las teorías de aquellos grandes científicos que han realizado importantísimas investigaciones hace 50 años. Pero de cara a tu formación como profesional, absolutamente nada, ni la más mínima noción de lo que debes hacer una vez abandones las paredes de la facultad.
No me encontraría tan rebotado sino fuera porque este modelo se aplica al resto de asignaturas que tengo. Ver vídeos en asignaturas de biología para reforzar lo que ya sabes. Pues qué bien, oiga. Para eso me voy a mi casa y repaso tranquilamente. Lo malo es que pasan lista, y si no vas a este esperpento no apruebas.
Y no, el citado informe no es una basura. Está bien hecho y mejor escrito, y sé de sobras que el profesor de turno no lo va a leer. ¿Se va a leer 300-400 informes un fulano que pasa de hacernos parciales porque le da pereza corregir (admitido por él mismo)?. Venga ya. El año pasado se fue de viaje a Cancún mientras los becarios las leían por encima.
En fin. Mis compañeros se lo toman a guasa. y yo casi que voy a hacerlo también. La bohemia ya la tenemos en las clases teóricas, que para algo ni tenemos 15 horas de clases semanales. Yo creía que esto iba a ser diferente, que en las prácticas se iba a fomentar el trabajo en equipo, el esfuerzo individual, cómo afrontar diversas situaciones de la vida real...qué engañado estaba. Pero diablos, si pago religiosamente mi matrícula quiero que me especifiquen en qué percal me voy a meter, porque a lo mejor no me interesa entrar.
Desearía que esto sólo fuese así en mi carrera, y las demás fuesen absolutamente perfectas y maravillosas, pero creo que no es así. Tampoco creo estar pidiendo mucho, no reclamo que ya en segundo curso te pongan a trabajar en una empresa, pero sí algo más que obligarte a ver vídeos con escasa calidad de imagen y más rancios que las patatas fritas que hay en el mueble de mi salón. Esperemos que eso que se ha dado en llamar ``Espacio de convergencia europeo´´ que se acabará de implantar en 2010 mejore un poco las cosas.
Lo dudo.

domingo, marzo 12, 2006

Core Media Player Pocket y mp4, cuando los PCs lentos ownean

Andaba yo con la mosca detrás de la oreja. Resulta que mi épico y vetusto PC, capaz de mover sin demasiadas dificultades el Guild Wars, el Half Life 2 y el Max Payne 2, no podía con un diabólico códec de vídeo conocido como h264. Este códec, creado por la gente del MPEG, está llamado a ser el estándar de la nueva era de alta definición (de hecho, tanto HD-DvD como Blu-Ray lo incorporarán) y supone una radical mejora sobre el bienamado xvid. Entre otras cosas, permite una completa eliminación de los macrobloques, tan característicos de ciertos ripeos en xvid, y una calidad mucho mayor en bitrates relativamente bajos. Como ejemplo práctico, un vídeo codificado con h264 de 170 mb da más calidad que uno con xvid de 230. El caso es que la calidad tiene un precio, y con h264 es bastante elevado. No había forma de que mi AMD a 1200 mhz tragase este códec. Bsplayer y VLC saltaban cuadros, se desincronizaba el sonido y a veces hasta se cerraban, soltando una última exclamación y dejándome a mí con un buen palmo de narices. La cosa llegaba al esperpento, para poder ver los episodios 2 y 3 de MS Igloo tuve que bajarlos y verlos en el PC de un amigo, bastante más potente que el mío. Pero la cosa se ha acabado de un plumazo. Resulta que la gente de CoreCodec ha sacado un filtro mucho más rápido que ffdshow que descomprime h264, y lo han juntado con el The Core Pocket Media Player, un reproductor de vídeo pensado para PDAs con versión Windows. Los resultados son espectaculares. Con Bsplayer y ffdshow un vídeo en h264 comía el 80% (con el post-procesado desactivado, o sea que con peor calidad) de recursos de mi CPU, con este en torno al 40% y sin ningún atisbo de ralentizaciones o salto de cuadros con la configuración por defecto. Es cierto que no he logrado activar streams en vídeos mkv u ogm, pero seguro que se puede. ¿Y dónde decías que está el truco? No hay trampa ni cartón. He estado haciendo algunas pruebas y los resultados son espectaculares. Un ejemplo: vídeo a 720x480 en h264 con sonido AAC 5:1, 30 fps Bsplayer + ffdshow - Ralentizado y desincronizado, salta una burrada de frames VLC player - Salta bastantes frames, al rato se cierra Core Pocket Media Player + filtro: Funcionamiento perfecto, se puede ir de un minuto a otro del vídeo sin dificultades (con los otros algo tan simple como ésto se eternizaba). Vídeo a 1280x720 (resolución 720p, alta definición estándar) con sonido AAC 5:1, 30 fps. Bsplayer + ffdshow - No me he atrevido a probarlo por temor a explosión de mi PC o cuelgue en el mejor de los casos XD VLC player - Lo mismo que lo anterior Core Pocket Media Player + filtro: Salta algún que otro cuadro muy ocasionalmente, pero no molesta en absoluto. Jamás creí que vería a mi PC reproduciendo un vídeo con una calidad muy superior a la que ofrece un DVD, y ya no digamos uno a 720p, que entre otras cosas es la resolución que utiliza la Xbox 360 de Microsoft. ¿Y en GNU/Linux? Gracias a Dios tanto el reproductor como el filtro están bajo licencia GPL. No he probado aún (escribo esto desde Windows), pero estoy casi seguro que en las últimas versiones CVS del mplayer se puede compilar el reproductor con este filtro. El rendimiento debería ser mayor incluso que la versión Windows dado que mplayer se puede usar sin interfaz gráfica, que siempre resta un pequeño plus en rendimiento. Dentro de un rato me pondré a investigar por los repositorios a ver qué encuentro. En fin, os dejo los enlaces de interés. -Descarga del reproductor y el filtro para Windows aquí -Info de h264/mp4 (en inglés)
-Vídeo utilizado para las pruebas, el episodio 1 de Ergo Proxy de Anime Underground (con imágenes a resolución real)

miércoles, marzo 01, 2006

Aura Battler Dunbine: la fantasía medieval de Kill´em all Tomino

Que los 80 fueron una época jevi lo sabemos todos, hasta el tonto de mi pueblo se da cuenta de ello. Que si los Meiden y Motörhead en la música, que si Blade Runner y Mad Max en el cine...vale, Madonna ya daba por saco por aquel entonces, aunque no era tan fashion como ahora, si queréis mi opinión. Claro que ésta es la de un urbanita cuya mente se quedó anclada a finales del siglo pasado. ¿Y en España? Pues como siempre, mal. Era la época de eso que algunos dieron en llamar la movida, que para un servidor no fue más que un fenómeno subcultural que algunos artistuchos de este país tratan de encumbrar como si hubieran sido los hippies, cuando en realidad no pasaban del subproducto cutre no exento de enormes dosis de caspa. Que en el fútbol no ganamos nunca, pero a combates de caspa no hay quién nos tosa. Y al que lo niegue, colleja. Ah sí, que este ¿artículo? iba sobre una serie titulada Aura Battler Dunbine. Veréis, en Japón, aparte de jevis, los 80 fueron también una oda a la muerte. Existía un director llamado Yoshiyuki Tomino, que en 1979 puso patas arriba el emergente mundo de la animación (bueno, siendo estrictos, fue en 1980, por razones que paso de explicar aquí) con Mobile Suit Gundam. El caso es que él no había pensado en desarrollar secuelas, por lo que se puso a hacer otras series de su estilo, dramas bélicos en toda regla. Así, entre 1980 y 1981 se ocupó de Space Runaway Ideon (también conocida como The Legendary Giant God of the universe Ideon), serie que tiene el honor de ser padre de Evangelion, Rahxephon, Xenogears y demás productos de ese estilo. Por si no fuera suficiente mérito, calidad aparte, es probablemente la matanza más indiscriminada jamás vista en una serie de animación, dado que literalmente el universo entero se iba al carajo, previa muerte de los protagonistas en las situaciones más bárbaras imaginables. Así, en 1982 Tomino dirige Blue Gale Xabungle, serie de la que honestamente no tengo ni la menor idea de lo que trata. Algún día me enteraré. Mientras tanto, al que me la consiga le regalo una galleta. Y llegamos a 1983, y a la serie que nos ocupa, Aura Battler Dunbine. En la línea de sus anteriores producciones, Tomino aporta nuevas cosas al cada vez menos nuevo -por aquel entonces- género de los real robots: en lugar de situar a la serie en un futuro cercano, la coloca en un mundo medieval, Byston Well, el cual es una especie de dimensión paralela al mundo en el que vivimos, y en el que cohabitan los humanos con las Ferario, una especie de hadas, capaces de abrir el camino que separa los dos mundos. Como buen mundo medieval, las tierras se encuentran repartidas entre diversos señores feudales, cada cual con su problemática, y alguno con ansias de hacerle la guerra a sus vecinos. Es el caso de Drake Luft, hombre ambicioso y señor de las tierras de Ah. Para ampliar sus territorios, secuestra a una E Ferario, la cual le abre el camino hacia el mundo superior, trayendo a dos ingenieros de la Tierra, Shot y Zet. Bajo los auspicios de Drake, combinan la tecnología de la esfera terrestre (en el cual el mundo está al nivel actual) con la energía conocida como aura, especialmente abundante en Byston Well, dando lugar a los aura battlers, robots de forma insectívora y unos 9 metros de altura. Pero para pilotarlos, se necesitan a humanos pertenecientes a la esfera terrestre, ya que son capaces de dominar el aura mucho mejor que los habitantes de Byston Well. Así, el joven motorista Show Zama aparece inesperadamente en Byston Well, con Drake intentando conquistar ya algún reino vecino, y se le obliga a formar parte de su escuadrón de robots bajo el comando de Bern Bunnings. Show, que como es obvio está muy sorprendido por la existencia de un mundo paralelo al suyo, enseguida se da cuenta de las malignas intenciones de Drake, por lo que no duda en aliarse con un reino vecino (que caerá poco después) formando con sus miembros un pequeño grupo de la resistencia, que debe ir encontrando asilo en los cada vez menos reinos que se oponen a Drake...por suerte para ellos tienen a Marvel, otra chica de la esfera terrestre, y a al Dunbine, el robot que Show pilota y que gracias a las innatas capacidades del piloto siembra el terror en las líneas enemigas, pese a que pronto se convierte en un modelo obsoleto. De buenas a primeras, el argumento es muy jevi, y eso que en 1983 el pagüer metal no se encontraba demasiado desarrollado. Obviamente esto es lo que es, un drama bélico en la línea de Tomino, por lo que Byston Well no tiene la complejidad de los mundos de Lodoss o similares. Pero tampoco pretende ser como ellos. Eso sí, no me extrañaría lo más mínimo que algún grupo jevorro japo tenga algún CD inspirado en Dunbine, como aquí algunos se inspiran (más bien basan su discografía, diría yo) en Tolkien, Lovecraft y demás gente del ramo. La cosa nos coge desprevenidos, porque ya en el primer episodio nos encontramos a un Drake pletórico, y a Zet y a Shot diseñándole robots a toda velocidad. Show aparece allí, y no tarda muchos episodios en irse. O sea que la acción no se inicia estrictamente desde el principio. Un inicio in media res muy acertado, dado que los entresijos de Byston Well se nos van explicando a medida que discurre la acción, y no al principio como habría sido más lógico en un producto de estas características. Centrándome en otros aspectos, los diseños de los mechas corren a cargo de Kazutaka Miyatake, un individuo que, entre otras cosas es el responsable de los diseños de un clásico como Gunbuster. A eso le llamo yo un brutal cambio de registro, sí señor. De hacer robots claramente basados en insectos (ejemplo, el Doramuro es un escarabajo pelotero pero en mecha) al taco del Gunbuster hay un trecho laaaaaaaargo. El diseñador de personajes es Tomonori Kogawa, un tipo que desempeñó este puesto en tres series consecutivas de Tomino, las ya mentadas Ideon y Xabungle y esta Dunbine que nos ocupa. En honor a la verdad, hay que decir que aunque su trabajo es impecable, el paso de los años se ha dejado notar, y su estética puede resultar trasnochada a los aficionados más casuales y a los novatos. Aunque ya sólo por hacer un diseño tan extravagante y extraordinario como el del protagonista de Ideon (hasta dónde yo sé, debe ser uno de los pocos personajes de la animación con el pelo a lo afro, y ya no digamos en las series de mechas, dónde directamente es el único existente) ya se tiene ganado todos mis respetos. Pero volviendo al patrón de este barco, es decir, a Tomino, hay que decir que llegado un momento pierde un poco el rumbo dirigiendo la serie, que hasta entonces había conducido de un modo magistral. En un principio, nos cuenta una guerra de guerrillas en un mundo medieval, con asaltos constantes de escasa importancia, y pocas batallas realmente trascendentales. Es a partir del episodio 32, cuando las Ferario deciden que el conflicto ha ido demasiado lejos y las máquinas están dañando Byston Well (el cual se descubre como el mundo al que van a parar las almas de los seres vivos), por lo que lo trasladan a la Tierra. Entonces se suceden bastantes episodios prescindibles, que no aportan nada a la serie, ya que son muy similares entre sí, y únicamente contribuyen a una enorme escalada en la guerra, que alcanza dimensiones planetarias. Esta tónica dura hasta el episodio 44, en el cuál empieza a definirse la impresionante conclusión que pone punto y final a la serie. Por lo demás, no nos encontramos ante una serie que se salga del estándar de Tomino, de hecho quizás sea la que tenga la dirección más light de todas las series dirigidas por él que y haya visto. Los que hayan visto algún producto suyo sabrán a qué me refiero. Es curioso también ver cómo el desarrollo de los personajes se concentra casi exclusivamente en la primera mitad de la serie (al menos, en el bando de los protagonistas), y aún así este es escaso comparado a otras series de Tomino. Show o Neal son mucho más equilibrados que Amuro y demás gente de Gundam, pese a que al principio también tienen sus problemas, pero saben resolverlos rápidamente. Esto se contrabalancea con personajes como Shot, Bern o Leeza, cuyo velo se va descubriendo muy poco a poco a lo largo de toda la serie... Quizás sea mejor así. Seguramente el hecho de dotar a Dunbine de una dirección muy singular (caso de Z Gundam) con una ambientación tan peculiar como esta habría repercutido sobremanera en la calidad final de producto. Y qué demonios, esta serie es una tragedia en toda regla. Aquí se acaba mi reseña de Dunbine. Mi puntuación a la serie variaría entre el 7,4 y el 8 en función de día y mi estado de ánimo, pero su final me impresionado lo suficiente como para dejarla en el 8,5. Ya sabéis que no acostumbro a puntuar nada de lo que veo, y que en caso de hacerlo muy pocas cosas suelen recibir más de un 9 por mi parte. Ha influido mucho en series posteriores, especialmente en Evangelion y Escaflowne Ahora comentaré los aspectos más chocantes de los episodios finales, alguno verdaderamente impactante y sorprendente. Si planeas ver la serie algún día NO SIGAS LEYENDO. Luego no digáis que no os he avisado, piltrafillas. -Sin duda, la muerte más salvaje es la de Elmelie, asesinada por su propia madre con un certero tiro en la cabeza. Tomino acostumbra a mostrar en sus series a familias rotas por una u otra razón (la madre de Amuro abandonaba a su hijo, su padre enloquecía, los padres de Camille no le prestaban atención alguna, los de Usso se veían obligados a abandonarlo dado a que eran importantes miembros de la resistencia armada...), y ya en Ideon hay una muerte similar a esta. Resulta todavía más sangrante ver cómo Leeza (esposa de Drake y madre de Elmelie) maneja los hilos desde el principio, confudiendo a los aliados Drake y Bishott. Cuando Drake se entera de la traición de su esposa, desea asesinarla. Algo parecido le pasa a Elmelie, que la acaba odiando y es consciente de que su madre es en buena medida responsable de la situación de guerra en la que se encuentran. Al final, tras acabar con la vida de su propia hija, Neal hace lo propio con la de Leeza, tras ver cómo la chica a la que amaba (pese a que la situación bélica los había distanciado mucho) muere de forma tan brutal. -Drake también muere a manos de Neal, siendo la muerte más irónica de toda la serie, ya que al principio Drake pulveriza el reino del cuál Neal es heredero, dando muerte a su padre y convirtiendo a Neal en un fugitivo. Sin embargo, Neal jamás pensó en vengarse, simplemente lo mata porque el ejército de Drake es el último escollo de cara al final de la guerra. Tampoco pensó jamás en si reconstruiría su reino después del fin del conflicto, centrándose únicamente en la finalización de éste. Es algo que habla de su altura moral como personaje, sin duda. -La muerte de Marvel es, sin duda, la más trágica. A lo largo de la serie se va desarrollando su relación con Show. Ambos, como personas pertenecientes a la Tierra, se sienten como extraños en Byston Well, y comprenden perfectamente la situación del otro. Todavía más trágico, unos episodios antes del final ella y Show hablan de la posibilidad de que cada vez que se suben a los aura battlers sea la última vez que se hablen. Sucede algo parecido: tras haber recibido un golpe en plena cabina, Marvel le oculta a Show que está herida, diciéndole que se apresure hacia otra zona del campo de batalla. Entonces, a Bern no le cuesta nada despedazar el Dunbine, dejándole únicamente las piernas...Marvel muere, sin que Show llegue a darse cuenta de ello, y así transcurre casi todo el episodio final. -La de Bern, es cuánto menos curiosa. Siendo un total perdedor, se convierte en un personaje terriblemente malvado para vencer al Dunbine y al Bilbine (algo que también sucede con Jerid en Z Gundam). Logra dar muerte a Marvel y destruir el Bilbine, pero Show consigue escapar y se abalanza con su espada sobre él...Bern hace exactamente lo mismo, y se atraviesan el uno al otro, para de inmediato ser devorados por el inmenso aura que Ciela Lapana convoca, que ha de servir para purificar los espíritus de todos aquellas personas de Byston Well que han tenido relación con las máquinas. Así, los dos se desvanecen, la hazaña de Bern como soldado jamás es reconocida, y el motivo de su existencia totalmente estúpido.